Egresados

“Queridas Chola y Graciela, y especialmente a mi entrañable Arcos Iris:
Las felicito por el festejo/agasajo tan lindo que prepararon!
Se mezclan los recuerdos, el tratar de descubrise en las fotos exhibidas, el mirar a cada uno de los egresados tratando de reconocer caras conocidas de hace treinta y pico de años, estar en un edificio totalmente nuevo para nosotros y la emoción enorme de ver y estar con Chola super activa y bella como siempre!”
Alina Gullco

“Simplemente queria mandar un email para que supieran que tengo unos de mis mejores recuerdos de este hermoso jardin. Estuve ahi desde Patito, pasando por conejo y barrilete. Hasta me parece hoy recordar el arenero y la cancion que cantabamos cada mañana al izar la bandera: “Con la mirada en el cielo, y el alma lleno de amor, así creó la bandera, Belgrano su creador. Es la bandera más linda, es la bandera mejor, gracias por este regalo, que desde el cielo bajó.”Tampoco me olvido de Graciela, mi mejor maestra en conejito y de los espejos hechos sobre arpillera, con la forma del animal de cada sala que nos daban año a año.GRACIAS!”
Vanina Tarlovsky

“Querida Graciela:
Qué lindo tu mail! Creo que nunca llegué a decirte lo importante que fue para nosotros, para cada uno de nosotros tres, la experiencia en Arco Iris. Recuerdo en este momento cuando estábamos buscando colegio para Cami y fuí con ella a que lo conociera y eligiera entre otros que habíamos visto y Arco Iris. Estaban vos y Patricia, me quedé hablando con Patricia y vos fuiste a recorrer el colegio con Camila de la mano, Camila lo eligió, eligió el Colegio, te eligió a tí, eligió cada una de las cosas que uds. podían brindarle y yo también los elegí. Fue la mejor elección que pudimos haber hecho, te lo cuento y me emociono, parece que fue hace tan poquito! Fuimos críticos y exigentes y uds. nos brindaron todo el apoyo, sostén y valores que queríamos y necesitábamos. Fue una etapa maravillosa y uds. la hicieron mejor todavía. El recuerdo y los efectos durarán toda la vida. ¡Gracias! Son muchas las emociones y fue difícil la despedida, no quería que terminara.
Este año fue diferente, muy bueno, de crecimiento para Cami, nuevos amigos, nuevas modalidades, nuevas experiencias, todo bueno, lo disfrutó muchísimo y le fue muy bien en el Pelle. Yo añoré mucho Arco Iris todo el año, no me resultó muy fácil el cambio, creo que Cami lo transitó muchísimo mejor que yo. Pero también sé cuánto hay de uds. en Cami para que esto haya sido así de fácil para ella.
Muchas gracias y gracias por compartir este encuentro de uds. Manteneme siempre al tanto de las actividades.
Un beso enorme para todas y todos, para las maestras y maestros de Cami, muchos cariños para tí y toda tu familia, la chica y la grande.
Susana de la Sovera”

”Yo fui barrilete en el 89, tengo todos mis sobres con dibujos y hasta el escudito de los animales de los guardapolvos, un monton de recuerdos! muchos besos
Celeste Moretti.-”

“Querida Diana,
Queremos agradecerte enormemente por todo lo que Arco Iris y su gente le han brindado a Miranda durante su visita anual a Argentina. Hace ya diez años que ingresamos a Arco Iris y que pasó a ser nuestra segunda casa en la Argentina.

Nuestro reconocimiento empieza por vos, porque nos abriste las puertas
con mucho cariño y gran entendimiento sobre lo que la inclusión de Miranda en una escuela argentina representaba para ella y para nosotros. Disfrutamos mucho de sus primeros pasos en los talleres de música, danza y por supuesto de las actividades artísticas que se realizaban en el aula. Recordamos muy especialmente una fiesta patria que Miranda, vestida de dama antigua, compartió con el resto de la clase. Fue muy especial. También recordamos muy bien las clases de natación, los libros que incorporábamos todos los años, los cumpleaños en el aula y fuera de ella y los recreos en los que aprendía los juegos que todos jugamos. Cada año nos llevábamos un recuerdo en el alma y otro con forma de libro, barrilete o cartitas que los chicos le escribían a Miranda a instancias de todas las maestras que los fueron guiando.

Por favor, extendé nuestro agradecimiento a Nancy, Graciela, Mónica, y las chicas de la administración, y Mario en su momento, que año a año facilitaron nuestra reinserción; al encargado del edificio (que siempre recibe a Miranda con un lindo abrazo), y a todas las maestras que la condujeron hasta séptimo grado, y que cuidaban que fuera incluida en los juegos infantiles. Mariana y su taller de música merecen un aparte, no sólo por lo que Miranda disfrutaba de estas actividades, sino también por su conexión con los padres, siempre felices de ser incluidos en estas rondas musicales.

Por supuesto los padres y los chicos que acompañaron estos diez años tienen un lugar especial en nuestro corazón.
Cada año Miranda recogió de sus amigos frases, expresiones y actitudes que
incorporó y que enriquecieron su personalidad haciéndola mas “argentina” y mas “porteña”. Les deseamos una feliz graduación y un viaje de egresados
inolvidable.
Nosotros como padres celebramos esta aventura de su niñez, les agradecemos mucho esta experiencia excepcional y les decimos que los vamos a extrañar. No dejen de avisarnos cuando visiten los Estados Unidos.
Con mucho afecto,
Sandra, Gerry y Miranda McDermott
P.S.: Miranda me dice que Arco Iris ha sido SU escuela a través de los años, que quiere mucho a la escuela y que siempre se sintió muy feliz de asistir a clases. Les desea mucha prosperidad.”

Fragmentos de la carta de una exalumna a Chola
Querida Chola: soy yo la que te agradezco, tanto.
Me alegré ayer cuando recibí tu mail, y recordé mi paso por Arco Iris, los hermosos momentos que pasé en esas aulas de la calle Uriburu, en el patio, en ese tobogán inmenso en el que tres décadas después jugaría mi hijo, con la misma inocencia y arrojo con que yo había jugado antes.
Casi da vergüenza decir que uno, allá, por esos años tristes, era feliz, y se divertía desconociendo la tragedia que se vivía afuera. Pero sospecho que era necesario preservar la infancia, esos chicos tan frágiles que éramos en los 70′, del horror sin fin de las desapariciones y la muerte. Nosotros éramos felices allí, es cierto, y a lo mejor, seguramente, eso contribuyó a que pudiéramos formarnos después como adultos responsables y comprometidos con la realidad de nuestro tiempo. Nosotros, los chicos, creíamos lo que nos decían y estábamos protegidos, como correspondía, de la locura y la violencia. Por eso, los que guardo, son sólo buenos recuerdos: corridas por el patio, las caras y los nombres de mis compañeros y mis maestros, tu mirada atenta en el patio, mientras jugábamos, y que quedó registrada en las fotos que todavía tengo en un viejo álbum, bien cuidado. Las canciones, la guitarra, los pinceles, la “casita” …
Los trepadores, recuerdo. La germinación de las semillas de alpiste, en sala de Conejos. Los cuentos, que tanto amo, y que hoy leo a los chicos. Te mando algunas fotos, Chola, para que compartamos esos recuerdos, que llevo y llevaré en mi corazón. Quiero que sepas, de todos modos, que Arco Iris es parte de mi historia más querida, como lo es para mis hijos y para tantos y tantos chicos que pasaron por allí y siguen llegando, en un movimiento continuo que lejos de agotarse se renueva cada mañana, cada día cuando abren las puertas. Un abrazo fuerte, y hasta siempre. Verónica.

Nuestro querido ex-alumno Matías Tuler nos sorprendió creando un grupo en Facebook llamado “Jardín Arco Iris”. Allí, con enorme alegría nos reencontramos con muchos ex alumnos.